calculadora Metformina
para-no-roncarHe preparado esta Calculadora de Metformina que detecta quien lo necesita y quien no.

La Metformina tiene tantos beneficios que muchos médicos la llaman la nueva vitamina M. Cuando la insulina aumenta todos los órganos del cuerpo se afectan.

Las 8 razones para tomar Metformina

La Insulina abre la puerta por donde entra la energía. Algunos tienen esa puerta muy pesada y necesitan más insulina para compensar esa resistencia. La Metformina ayuda a recuperar la sensibilidad a la insulina.

Metformina para adelgazar

Al empezar a tomarla es más fácil comer sano porque disminuye el apetito y evita que los alimentos con azúcar engorden tanto. Debido a la importancia del desayuno para adelgazar, es preferible tomarlo en la mañana. Por su efecto en el apetito, al tomarlo en la cena puede hacer más difícil desayunar suficientes proteínas. En cambio, al tomarlo con el desayuno disminuye la ansiedad en la tarde. Les recomiendo estos 10 desayunos ricos en proteínas.

Metformina para los triglicéridos y el hígado graso

Un vaso de jugo de naranja natural tiene 10 cucharadas de azúcar. Tanto azúcar no puede viajar por la sangre y por eso el hígado  fabrica vagones para poder transportarlo a todo el cuerpo. Estos vagones se llaman: triglicéridos. Si continúan los jugos aparecen estos síntomas de hígado graso.

Al tomar Metformina el azúcar entra más fácilmente a los músculos, el hígado no fabrica tantos triglicéridos, ni se llena de grasa y se previene la diabetes. (referencia 1)

Metformina para la Testosterona alta

Es injusto criticar a una paciente con la insulina alta por su grasa en su abdomen. La insulina aumenta la Testosterona provocando que aparezcan síntomas masculinos: caída del cabello de raíz grasosa, grasa en el abdomen, acné y exceso de vellos.

A veces la Insulina aumenta tanto la Testosterona que interfiere con la ovulación ocasionando ovarios poliquísticos y hasta problemas para quedar embarazada. (referencia 2) La Metformina durante el embarazo se debe seguir tomando para prevenir abortos, preeclampsia y diabetes gestacional. Además previene la herencia de sobrepeso en el hijo.

Puede ser utilizado a partir de los 8 años en  niñas que comen muchos dulces para prevenir la pubertad precoz y permitir que crezcan 4 cm más.

Metformina para prevenir el Alzheimer

La Insulina abre la puerta para que cada órgano del cuerpo reciba energía. Cuando esa puerta se resiste a abrirse en los músculos ocasiona dolores de espalda y falta de energía pero a veces esa puerta se daña en el cerebro, causando mala memoria. Si la puerta continúa mal por más de 30 años se desarrolla la enfermedad de Alzheimer. La Metformina ayuda a recuperar la sensibilidad a la insulina en el cerebro para prevenir el Alzheimer. (referencia 3)

Metformina para la apnea del sueño

Los pacientes que roncan no tienen grasa externa (en la piel), por culpa de la insulina les aumenta la grasa visceral (grasa localizada dentro del abdomen y el cuello) que presiona la tráquea y ocasiona los ronquidos.

Dormir es más importante para bajar de peso que la alimentación. Inclusive la pareja del paciente con ronquidos también engorda por no dormir profundamente. Muchas veces sólo con el tratamiento para la apnea del sueño, ambos empiezan a adelgazar. (referencia 4)

Metformina para el cáncer y el envejecimiento

Además de determinar el destino del azúcar, la Insulina se encarga de promover el crecimiento. Al agregar unas gotas de insulina, todo empieza a multiplicarse. En la piel aparecen verrugas y manchas oscuras en el cuello y las axilas. Aunque no son peligrosas, estas señales alertan que la insulina está alta.

Cuando este estímulo de crecimiento continúa por más de 30 años ocurren errores en la multiplicación de las células que pueden transformarse en cáncer de mama, próstata o colon. (referencia 5)

Es recomendable empezar con una dosis pequeña (500 mg) porque al principio causa mareos y náuseas. Se puede tomar de por vida. En caso de dejar de usarlo sus efectos desaparecen en 2 días.

ATENCIÓN: Les gustaría un artículo para aprender a determinar la dosis que más les conviene.

Dr Salomon Jakubowicz